martes, 2 de junio de 2009

A Valentina en Camino


A VALENTINA EN CAMINO


Avisaron que vendrías,
desde un vientre fraterno.
Un feliz eterno ,
que a todos alegró.
Y ninguno quedó,
sin acariciar aquel cuerpo
que fue cuna ,
que fue alimento,
hasta que el niño nació.
Y como un regalo de Dios,
la hermosura y la simpleza,
de dar amor al nuevo ser,
de acunarlo cuando despierta,
y llorar de emoción,
al ver que llegas.